3 ACCIONES DE LIDERAZGO EN COVID-19

“Esta es la crisis más inusual e impredecible que la mayoría de nosotros hemos experimentado en nuestras vidas” Jim Harter. Ph.D, científico jefe de Workplace.

El reciente estudio de Gallup sobre lo que los empleados necesitan de sus líderes en este momento, ha encontrado cuatro áreas de bienestar claves que las áreas de Talento Humano y los líderes necesitan priorizar para reducir la sensación de inestabilidad, ansiedad e incertidumbre por la que atraviesan sus empleados por el impacto COVID-19.

Estas cuatro áreas son:

  1. Tener un plan de acción claro
  2. Sentirse preparado para hacer su trabajo bajo las nuevas circunstancias
  3. Sentirse informado sobre lo que está sucediendo en su empresa
  4. Sentir que su organización se preocupa por su bienestar.

El papel de los líderes para brindar estos 4 focos de bienestar es crucial, así como el rol que juega talento humano para ayudar a los líderes en esta función y para hacer sentir a sus empleados que la organización está enfocada en su bienestar.

3 prácticas de liderazgo y  talento humano en Covid-19

  1. Mantener informado al personal de forma periódica: la ausencia de información genera incertidumbre y ansiedad, y ambas son emociones derivadas del incremento hormonal de cortisol (estrés) en nuestro cerebro que termina inhibiendo la corteza prefrontal del cerebro (encargada de encontrar soluciones), afectando el desempeño cognitivo y, por lo tanto, el laboral.
  1. Adaptar los planes de formación de talento para que sean accesibles a todos y fáciles de implementar: la realidad es que por mucho tiempo nos hemos resistido a abandonar las metodologías de formación presencial porque sentimos que nos dan una experiencia de formación más cercana y agradable; pero lo cierto es que las nuevas experiencias de formación digital tienen muchos más recursos para explicar cada habilidad que se quiere formar (permite mostrar ejemplos reales de lo que se enseña, permite enganchar con una narrativa audiovisual al público, permite enseñar entreteniendo, así como evaluar la recordación y la práctica de lo enseñado de forma más personalizada, sin perder la interacción grupal con foros de socialización), al mismo tiempo que se hace más accesible, fácil de implementar, y alineada a las coyunturas actuales.
  1. Formar en habilidades de resiliencia y adaptación: por mucho tiempo hemos escuchado que estas habilidades son importantes para superar crisis, pero ahora más que nunca, estas habilidades en los líderes y en el personal son las que determinarán la superación de crisis, coyunturas y cambios como los que hoy vivimos.

La neurociencia social que, es la ciencia que estudia nuestro comportamiento, no es nueva, pero aunque el conocimiento sobre la forma en que podemos ser más resilientes ya no está oculto, es necesario que sea dado de forma fácil de digerir, de interiorizar y de poner en marcha para las personas que conforman los equipos de trabajo. Por consiguiente, se hace clave enseñar a los equipos habilidades de Inteligencia Social, soportados en los hallazgos científicos; y de comunicación asertiva, feedback y adaptabilidad, entre otras habilidades claves que harán equipos más capacitados para el cambio y para capitalizar cada experiencia en una oportunidad de crecimiento.